Gyozas, un pequeño bocado con 1300 años de antigüedad

Las gyozas tienen su origen en China. Son una especie de pequeñas empanadas o dumplings que gozan de gran popularidad dentro de la cocina asiática. Se crearon hace más de 1 300 años en el norte de China. En mandarín se les dice “jiaozi”. Aunque también se las conoce como “dim-sum”.

En Japón son las gyozas. El modo de preparación las diferencia. Mientras en China, se las cocina al vapor, en la comida nipona las gyozas se fríen previamente para que queden un poco crujientes, antes de cocinarlas al vapor.

Se elaboran a base de una masa de trigo. Para que la contextura quede más blanda, en la parte superior de la gyoza, después de pasarla por la plancha, se le añade un poco de agua.

Se forma una masa fina y posteriormente se la rellena, para finalmente sellarla o cerrarla como se lo hace con las empanadas.

Son ideales para servirlas como una entrada. Se preparan de tamaño mediano, para comérselas en dos o tres bocados.

Las gyozas gozan de gran popularidad
En Japón, las gyozas, que en realidad son una adaptación de las jiaozi, son muy populares, especialmente en las ciudades de Utsunomiya y Hamamatsu, que compiten cada año por el mayor consumo de estas empanaditas.
Este plato llegó a tierras japonesas durante el reinado del emperador Shōwa, a finales de la segunda guerra chino-japonesa. En esos días los japoneses aprendieron este plato en China y luego lo llevaron a su país y lo adaptaron a su cocina.
Para probarlas no se necesario viajar, basta con elegirlas dentro del menú de Instamaki, que ofrece gyozas con tres rellenos diferentes: carne, verduras y pato. Se las come acompañadas de una salsa picante de elaboración propia de la casa, hecha a base de salsa de soja, aceite de sésamo, aceite de sésamo picante y un ingrediente secreto.

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